lunes 9 de enero de 2012

116. DESDE MI MUCHA...O POCA VERGÜENZA!!!!


Desde mi mucha...o poca vergüenza from David Molina on Vimeo.


Bueno, pues ya lo tenemos!!! Y ahora os voy a explicar de qué va el asunto...

El libro se llama DESDE MI MUCHA... O POCA VERGÜENZA y en él narro una selección de anécdotas sufridas en mi infancia y adolescencia, vistas desde el filtro de mi enorme timidez... tirando más para la risa que para el llanto.

He tenido la suerte de contar con la super ayuda de MOLINA, mi gran colega-comiquero, el cual además de maquetar el proyecto, ha sido el coordinador de todo. Yo tan solo lo escribí. Y él eligió entre sus amig@s dibujantes al adecuado para ilustrar cada uno de mis capítulos.

No es tarea fácil conseguir reunir en un mismo trabajo a Alberto Calvo, Joaquín Aldeguer, El Gran Popof, Uxia Pin, Xcar, Tamayo, Molina, Sien, Koko, el Juan Pérez, Gloria Torres, Alejantoraz, Iru, Juarma, César, Chema García, Javierre, Puño, Mauro Entrialgo, Carol Galáis, Davin, Pelorroto, JAB, Nacho Galilea, Ata, Nacho García, Fernando del Toro, Bellvi, Angel Cuadrado, Manel Fontdevila, el Bute, Gabi de la Merced, Guille Martínez-Vela, Marnofler, Raiz, Kalitos, Juanfran Cabrera, Furillo, José Tomás, Azagra y Javi Prieto. A ellos me los como a besos por su colaboración, sobre todo porque no conozco personalmente ni a la mitad, y aun así han puesto mucho empeño y cariño en ayudarme a hacer mucho más bonito y lleno de arte mi trabajo.

Casi todos los capítulos están coloreados por mi querida Encarna Revuelta, que ha dado durante años su toque de pincel a la mayoría de los míticos cómics españoles, lo cual es un lujazo para mí.

El prólogo del libro corre a cuenta del Gran Wyoming, para terminar de redondearlo.

Todos los colaboradores de este libro han trabajado de manera desisteresada, con el único objetivo de sacar a la luz este precioso libro.


El dinero recaudado servirá para imprimir los ejemplares y enviaros a casa el vuestro. Si consiguiéramos superar en los cuarenta días de plazo que tenemos la cifra de 2400 euros necesarios, el resto de dinero irá destinado en parte a la fundación cordobesa -en proyecto- SONRISA DE LUNARES, en cuyo nacimiento participé activamente y que guardará para siempre parte de mi corazón (
y cuyo objetivo será mejorar la calidad de vida de personas enfermas en forma de donaciones, conciertos y mercadillos benéficos anuales).

Así que, a partir de hoy 9 de Enero y hasta el 17 de Febrero, tenemos 40 días para conseguir "donaciones" suficientes para cumplir este sueño.
Que os quede claro que el pago que hacéis equivaldrá a vuestra copia (o las que pidáis) del libro. Hasta que no se llegue a los 2400 euros, VERKAMI (la página que lo gestiona) no procederá al cobro. Por lo que, si no se consiguieran suficientes donaciones, no habría libro ni llegaríais a pagar nada.

Por eso os pido a los que pertenezcáis a redes sociales, los que tengáis páginas web o maneras de difundir al mayor número de gente la propuesta, que me ayudéis a moverlo y me enlacéis... vale?

CUARENTA DÍAS TENEMOS... Y EL TIEMPO COMIENZA... YA!!

PINCHA AQUÍ PARA ENTRAR EN LA PÁGINA DE COMPRA

Un beso grande a todos... y A VER SI HAY SUERTE!!

domingo 25 de diciembre de 2011

115. TRATADO DEL BUEN CLIENTE DE BAR


Después de muchísimos años trabajando tras las barras, quisiera que hoy os pusierais en nuestro lugar, en el de los que os sirven. Porque estoy un poco aburrida de que el maltrato que se le da a nuestros sitios de trabajo, siempre se excuse con la frase: "es que es un bar, es normal"...

...Y aunque voy a escribirlo en primera persona, esta noche seré LA VOZ de todos los camareros de bares de copas. En ocasiones propietarios, en otras meros currantes... pero siempre LOS QUE OS SIRVEN.

¿Alguien sabe cómo nacieron los bares? Pues bien, os lo contaré...
...Nacieron el día en que un matrimonio muy generoso -Jonh Stonturk y Helvia Sandk-, invitaba a tantísima gente a su casa a comer, a merendar, a cenar y a beber, que no tenían tiempo de trabajar para ganar tantísimo dinero como para llenar su nevera y su mueble-bar. Y sus amigos, sintiéndose tan bien tratados por ellos, le propusieron "pagarle" por sus servicios para que se dedicara plenamente a ellos. Hicieron cuentas entre todos para que, por un precio razonable, el matrimonio pudiera costear sus gastos de hogar y de "mercancía", y así disfrutar de su buen trato y de su compañía..

En menos de tres años más de 20 matrimonios habían copiado la idea y bueno, hoy en día tenemos bares casi por cada manzana de cada rincón. Y aunque, lo que acabo de contar me lo he ido inventando sobre la marcha porque me parece muy romántico, pues eso, que podría ser...

El concepto "bar" realmente partió de la idea "te invito a mi hogar", por lo que NUNCA olvidéis que cuando entráis a tomaros una copa, estáis siendo invitados a "la casa del camarero"...

Por eso, quisiera recordaros algo, que espero no caiga en saco roto. Y hablo de los camareros en general, así que no os excuséis buscando al que se salta la regla... Aunque penséis que nuestro trabajo es mecánico y fácil, muchos ponemos cariño en ello...

-Cada vez que tiras una servilleta, un chicle, los papeles de tu bolso, el paquete de tabaco vacío, etc.. al suelo, es equivalente a ir de visita a una casa y ensuciarle el suelo por la cara...

-Los cuartos de baño SIEMPRE los limpia alguien. No es magia, en serio. Muchas de las veces lo friega el mismo camarero que te sirve -en mi caso, por ejemplo- o una señora contratada que viene ya hartica de limpiar su casa sin que nadie se lo agradezca. Así que sencillamente utilízalo como si fuera el de tu casa, si es que allí respetas a quien limpia.

-Si limpio la barra constantemente no es porque "esté obsesionada por la limpieza", ahórrate la frase. Es porque no quiero que te ensucies las mangas de la camisa al apoyarte, ni que se te moje el móvil o el bolso, te lo aseguro...

-Cada vez que un camarero te pone una copa, no lo hace sin más; normalmente se preocupa de que el último hielo esté boca abajo, para que no te moleste en los labios al beber. Cuida bien que el vaso esté limpio, como si fuera para él. Y te pone la cantidad estándar de alcohol. Si quieres más o menos, avísale, a no ser que te sirva Rapphel u otro adivino. Sobra la frase "ésto no sabe a ná", porque no tenemos la culpa de que la cantidad de alcohol en tu sangre sea tan inmensa como para que necesites doble ración. No cuesta nada ser agradable. ¿quieres más? Yo te pongo más, no hay problema.

-Si ves que colocas tu vaso en lugar incorrecto (silla, suelo, filito del futbolín, cabeza de tu amigo...) y se te cae más de dos veces seguidas, piensa que quizás si "dejas de tropezar en la misma piedra" y lo dejas en la mesa o tienes más cuidado , no tendré que ir a fregarte el suelo por tercera vez.

-Cuando te pongo chupitos y no los lleno hasta el filo, no es porque quiera engañarte, es para que no te chorree y te manches las manos y acabes limpiándotelas en el bolsillo de atrás del vaquero. Además los uso más grandes de lo normal, para que la cantidad sea la misma.

-Cuando pagas una copa, únicamente costeas el líquido de dentro, incluido el hielo. No pagas el vaso, ni la silla, ni el local, ni las bombillas, ni los ceniceros, ni los adornos, ni los vasitos de las velas, ni al camarero. No eres dueño de nada, únicamente de tu bebida.

-Los camareros no somos una clase social inferior a ti. Ofrecemos un servicio, calmamos tu sed. Pero nos gusta que nos pidan con la misma educación con la que os servimos. A mi el dinero me la chufla. Prefiero poner una cerveza en toda la noche a una persona agradable que cien copas a dos maleducados.

-Cuando se te caiga un vaso al suelo, díselo al camarero. Si lo barremos y lo fregamos evitaremos que vayáis chapoteando por todo el bar, que alguien se caiga y se corte... El momentito ese de pegarle la patadita y echarlo debajo de la mesa es absurdo. De nada sirve esconder cristales en un bar que se limpia a diario. Siempre lo encontraremos, no lo entiendes?

-Cuando se te rompen cuatro vasos seguidos, deberías darte cuenta que es el momento de abandonar el local. No por los vasos, por ti... Si no tienes amigos que te comuniquen que ya estás suficientemente perjudicado, me tienes a mi, que te miraré con una vena en el cuello notablemente inflamada.

-Si te digo que no fumes, es porque la ley lo prohíbe. Más ganas que tengo yo de fumar, no las tienes tú. Pero es que me multan...

-Si hay un cartel en la puerta que te invita a usar vasos de plástico para salir del local, no te lo pases por el forro. Sencillamente, volviendo a la ley, es porque me haces incumplirla a mi de rebote.

-Si te pongo una caña en un vasito mono con flores de colores, no es para que te lo lleves a tu casa, es para que te sientas en ella...

-Si estoy poniendo una canción de The Kinks, no me pidas si puedo ponerte la de "Por ella" de Jose Manuel Soto. No ves que NO PEGA? Entiendo que sepas que tengo Spotify, pero al menos pide algo acorde con la sesión que suena, por dios...

-Si me preguntas que qué cervezas tengo y te doy una lista de diez, donde no hay sitio para la Mahou, no te empeñes en preguntar si tengo Mahou porque ya te he dicho las que tengo. Y si no eres capaz, no me hagas enumerarte las diez, que algunas tienen unos nombres impronunciables, pa luego pedir la que no he dicho...

-Sé que no sabrías diferenciar un triste JB de un Ballantines a las 4 de la mañana con una tajá de campeonato, así que no te tires el rollo.

-Llegar a un bar corrientito y pedir un gin tonic de "Gruebabdghsufeiser" (o cualquier otra ginebra rarísima nueva de la que solo hay en DOS sitios del mundo) como si fuera algo normal (en vez de, al menos, preguntar primero si la tuviéramos) es como ir a la panadería de toda la vida de tu barrio y pedir una barra de pan de cebolla, orégano y dátiles como si fuera algo normal. O al menos a mí me resulta igual de pegoso.

-Cuando te pongo las, por ejemplo, cuatro cervezas de botella, date cuenta que siempre tienen la etiqueta para que tú la veas, y están colocadas paralelas y a la misma distancia para hacerte agradable la vista y no añadir un problema visual a tus problemas cotidianos (bueno, ésto creo que solo lo hago yo..)

-Los camareros sonríen por ser agradables, es su trabajo. Y eso no quiere decir que el último que se va se l@ va a ligar.

-Mientras más educado y agradable seas con tu camarero, más cariño va a poner en la copa que te sirve, no lo olvides...

Por lo demás, yo estoy encantada de servir, cuidar, incluso escuchar penas...




domingo 27 de noviembre de 2011

114. Mariposa roja de lunares blancos...



...Desde hace ya más de 5 meses, ver una mariposa representa su presencia entre nosotros, y encontrarse con un fondo rojo con lunares blancos nos hace recordar su sonrisa.

Recuerdo aquella última noche, cuando llegué a su habitación, que no pude evitar romper a llorar... Alguien susurró:
-no quiere que lloremos...
Y con un muy cortito aliento mi marujita dijo:
-Si ella quiere llorar, que llore...

Y a esa frase me aferro en días como hoy... porque a veces es necesario encontrarse con el dolor de frente y, por qué no, llorar.

Es difícil no sentir vacío cuando tu mundo solo filtra millones de mariposas y lunares...

Tengo una foto gigante de las dos juntas frente a mí, cada día. Foto que, de las miles de la pared, es la única que se mece con el ventilador del ordenador... Foto que me recuerda al instante que tengo que sonreír. Y muchas cosas más...
Demasiados recuerdos, demasiadas imágenes grabadas...

Y tantísima gente fantástica que voy encontrando en mi camino que, sin haberla conocido, reconocen que cambió su vida. Porque de repente solo me siento agusto entre personas que me enlacen a ella de una u otra manera. Que si me topo con fondos rojos de lunares blancos o mariposas, me baste una mirada para que sepan lo que siento... Porque no quiero olvidar. No quiero olvidar ni un detalle de lo que pude vivir a su lado. Ni su cara, ni su risa, ni su voz...

Y si algo siento esta noche, es que mis palabras ahonden la herida a sus seres queridos...
Y encima, ahora llega la Navidad...
El año pasado mi primera llamada de Nochebuena y de fín de año fue para ella... y seguro que mi primer pensamiento de este año que entra será el mismo.

Todos los días me planteo escribir sobre ésto, pero hasta hoy no he encontrado la fuerza...

A ella no le gustaría ver tristeza en casa en estas fechas. No olvidéis, me dirijo a su gente, que nos dejó dicho que si llorábamos, fuera con una sonrisa... Así que cumplamos su voluntad. Que los más pequeños no noten la ausencia, que la sientan presente. Que ellos tienen derecho a vivir esas primeras navidades con la misma ilusión que las disfrutábamos nosotros...

Hay que hacer una reunión especial en esas noches contadas, una reunión para ella. Que no se sienta culpable, que no sienta que ha partido en dos a esa familia fuerte... Que las penas en compañía se vuelven más livianas. Ella estará allí, o acaso lo dudáis? Si hay que llorar, pues se llora, pero únicamente vosotros sabéis sacar una risa de un momento triste, estoy convencida...
Y nada de ropa de estar por casa, eh?. Ella seguro que os quiere ver guapos. No permitáis que se rompa ese legado que dejó, venga... Intentemos que ésta navidad tenga su esencia.

Y aunque será duro, los de su entorno cercano debéis recordar que "feliz navidad" tan solo es una frase hecha... Que no os duela, porfa... BESO ENORME




domingo 10 de julio de 2011

113. Ya hace un mes...

Superar la pérdida de un ser querido es tarea imposible... pero hay que intentar seguir viviendo.
Y, aunque ahora quizás es demasiado pronto, hay que empezar a buscar los miles de mensajes que nos dejó en vida. Y aprender...

-"Lo que más valoro hoy en día de la gente, estando como estoy, es el respeto y la educación. Aunque suene demasiado clásico. Las personas que siempre están en su sitio y sobre todo que saben escuchar. Otra cosa es que tengan carisma o caigan bien, pero no me gustan las que "fuerzan" el protagonismo. No soporto a la gente que impone sus ideas o incomoda a los demás. Me gusta que me hagan sentir bien en todo momento. Esas son las personas a las que me apetece ver, y con las que más a gusto me siento... Porque se puede opinar distinto, pero no es necesario ofender..."

Esa fue una de las últimas conversaciones que tuve con ella... y no recuerdo ni una sola vez que ella se comportara distinto a lo que pedía a los demás...

Sus ganas de vivir también me enseñaron mucho. Porque ahora, si en algún momento decaigo, siento que no tengo derecho a desperdiciar ni un segundo de mis días enfadándome por liviandades. Es como tirar la comida sabiendo que hay hambre. Así lo siento...

Pero el duelo es el duelo... y hay que pasarlo...
Lo más difícil es aceptar la pérdida y continuar, pero hay que hacerlo... y para ello hay que sentir el dolor.
Y ese dolor es el que provoca todas esas sensaciones horribles que parece que nunca terminarán, que te quitan el hambre, el sueño y hasta las ganas de seguir... Todo lo que ahora te pueda pasar, es normal... aunque con el tiempo se calma.

Y aunque ahora te parezca que nada tiene sentido, aprenderás que volver a ilusionarte con las cosas no está reñido con echar de menos...
Aprenderás que muchas de las cosas que haces, forman parte de ella...

Aunque pienses que es imposible, es gradual, se calma... porque aprender a seguir sin tanto dolor, NUNCA significa olvidar.

martes 14 de junio de 2011

112. Michele...



Yo la conocí porque me empeñé, por pura bella que era...
La veía por la Corredera durante años y siempre me llamó la atención. Esa carita tersa, esa sonrisa tatuada, el color de su piel, ese pelazo abundante y brillante... Tenía luz...

Para nada sospechaba que la vida puso en mi camino muchas pistas y a muchas personas para poder desempeñar una función en sus últimos días. Para nada...

Paralelamente, me hice amiga de Ceci casi por casualidad y me acerqué mucho a Lourdes, con la que coincidía en reuniones de amigos comunes. Ambas por separado y sin tener ni idea de que ellas eran íntimas de mi marujita...

No recuerdo cuándo ni cómo, pero una tarde me vi sentada en su mesa con un café...

Cuando llevaba un rato charlando le dije:
-Marujita, ¿tú te has dado cuenta de cómo respiras? Parece que te falta el aire...! -yo y mis charlas tarrinoides emocionales sobre la autoestima, el mostrar los sentimientos y el "sentirte con derecho a respirar" nos llevaron a una larga conversación en las que me puso al día de su historia... y de su historial...

No sé ni por qué me tenía tan enamorada... Me habló durante mucho tiempo de miles de amigos, de miles de viajes, de miles de planes... Conocía su vida sin formar parte de ella. Ni siquiera tengo anécdotas maravillosas vividas junto a ella. Y ni siquiera sé si alguna vez formé parte de su historia. Si alguna vez habló de mi o fuí protagonista de sus vivencias en sus conversaciones con toda esa gente que ya me sabía de memoria, pero a quienes no ponía cara...

Mis encuentros con Michele eran casi siempre casuales. Iba a sitios donde sabía que la iba a encontrar. Me pasaba como con Lourdes...
Pocas veces quedamos directamente, aunque ahora si pudiera la llamaría a cada instante para comer cacahuetes calentitos de Genaro...

Un día hablamos de los cambios que tiene la vida cada vez que se cumple un ciclo de 7 años...
Ella se puso a pensar y a atar cabos sueltos...
-ehmmm... a los siete... ehmmm... vale. A los catorce... ehmmm... sí. A los veintiuno... ok. O sea que a los veintiocho me toca cambio? Bien, bien... Seguro, porque estoy cambiando muchas cosas de mi vida y estoy quitándome muchas que me sobran...

Lo que no sospechamos aquella tarde es que a sus casi 28 habría un gran cambio, pero no solo para ella, sino para todos los que se rodeaban de su amor.

Anoche me leí todos nuestros mensajes de facebook durante estos siete meses... Me los leí varias veces. De cuando se supo todo, de cuando aún nos reíamos, de cuando buscábamos soluciones, de cómo "mi hermana parece ser q está haciendo un master en medicina natural y te tengo q contar miles de cosas q seguro q tu con lo q sabes de todo esto te sonarian a chino!!!". Me preguntaba constantemente cómo estaba yo, que si le acompañaba a la acupuntura "y pensé q como a ti t gustan todas estas cosas, si quieres te vienes, tu ya me dices un besooooooo!!!!!!!!!!!! ", se dirigía a mi como PIRULETA o "doctora win", y charlamos de jarabes, de homeopatía, de pelos y de visitas, de que su sobrina gordita de nariz con aletillas levantadas le estaba enseñando a decir "no", que por fín estaba aprendiendo... hasta que dejó de contestarme, aunque sé que lo leía...

Las visitas en su casa eran mágicas y de no parar de reír. Daba igual el dolor, la fiebre, la situación... Y es allí donde de reojillo comencé a descubrir a los papás de esa sobrinita de la que no se cansaba de hablar, a la de los bizcochos ricos, a los suyos propios, a su hermana y, de reojillo porque era muy cortado, a su hermano...

Comencé a comer pan rico de la tienda de su hermana, y a en vez de limitarme a la compra en sí, me tiraba allí las horas hasta que se le acumulaba el trabajo tanto que mi chico me tenía que dar el toque pa que la dejáramos respirar... y allí también conocí a Ana. Grande Ana...

Apareció Coco en mi vida gracias a ese concierto entrañable... y, en secreto, empecé a conocer personalmente a toda esa gente de la que tanto ella me había hablado... Y los fui reconociendo... Y a medida que ellos me hablaban, yo iba visualizando sus historias que ella ya me había dibujado en el pasado...

Ella me regaló un papel tan importante en su última etapa, que no sé ni como agradecérselo...
Y aunque solo lloraba delante de ella, cuando salía de esa habitación me sentía recargada para abrazar y consolar, para relatar con su mismo sentido del humor aquellas horas interminables, en las que repetía constantemente:
-Tú te crees que con esta familia que tengo soy capaz de acordarme de lo malita que estoy?
Esa complicidad... esas historias que transmitía desde el pensamiento a su madre o a su hermana... Cómo no dejó ni un cabo por atar, cómo preparó sus últimos días, cómo no se dejó en el tintero a nadie, mandando su cariño y su paz hasta a quién ni yo habría dejado...
En momentos me sentí en conexión profunda entre ella y sus amigas...

No podía entender cómo era posible llegar allí destrozada, para luego salir de ese hospital siempre llena de vida, embriagada por la magia de su gente, por la fortaleza, los sentimientos, la educación, por su dignidad... Por sus SONRISAS, las de todos ellos...

Intenté vivirlo desde sus ojos, que no desde los míos. Porque yo nunca he tenido ese don. Yo me quedo en la tierra. Yo soy humana y con defectos miles. Y mi mente batallaba sin cesar con no dejar salir de mi boca las cosas terribles que pasaban por mi cabeza. Mis conflictos con la vida. Y con el "merecerse las cosas". Porque si es difícil perder el tacto de un ser querido, más difícil es desprenderse de su sufrimiento. Pero desde su mirada bonita las cosas se tornaban de colores.

Porque aunque sé que si existe algo más, ella no dudará en mostrar caminos, en mantenerse en nuestros recuerdos, en unirnos... no encuentro explicación en este instante. Ni creo que la encuentre jamás.
Porque por mucho que pase las horas mirando al techo, esperando una pista, una bombilla que se apague y se encienda, un ruído, una canción... su sitio estaba entre su gente.

Por eso, NUNCA OLVIDARÉ, MARUJITA, cuando ví por última vez desde tus ojos, al otro lado de la vida, al otro lado del cristal, a toda tu gente observando con emoción aquellos últimos retoques... Era la primera vez que Coco y yo estábamos juntas a tu lado. La "amistad secreta" que te ocultamos... Y yo no hacía más que imaginarte desde arriba, con los ojos muy abiertos y tapándote la boca en medio de un ataque de esos de risa que te daban cuando algo te sorprendía, diciendo:
-Cucha estas dos! Fofito y Milikito haciéndo su último trabajo juntas pa mí!!!

Michele, marujita mía... CUÁNTO TE VOY A ECHAR DE MENOS!!!