domingo, 1 de noviembre de 2009

88. BARRAS DE BARES



Al igual que me encanta el oficio de "camarera", empiezo a cansarme de algunas cositas que NUNCA dejan de pasar... Y la fiebre que tengo hoy me hace recordar algunas...

Por ejemplo; el "momento-te agarro la mano" que muchos impresentables tienen por costumbre en su repertorio nocturno-cutre.
O sea, o bien te dan el billete para pagar y tiran de él cuando lo vas a coger sintiéndose Fofito por un minuto, o cuando les vas a dar la vuelta te "agarran" suave y asquerosamente la mano, buscando qué se yo. Bueno, lo sé perfectamente y me muero de la grima...
Hasta cuándo una va a tener que aguantar eso?

Otra cosa de la que me he dado cuenta es de la abundancia del "dúo de hombres chismosos" que frecuentan las barras de los bares últimamente...
Suelen ser dos, y suelen criticar a la novia de un tercero que parece ser que no ha salido con ellos porque ella "no le ha dejado, la muy...blablabla"... (aviso que mis trabajos en barra son en lugares chiquititos donde se escuchan las conversaciones de los clientes obligatoriamente).

Y no quisiera olvidar comentar al tipo al que ha dejado su chica y que queda con un colega por la necesidad de un hombro donde llorar... y van a parar a la barra donde yo trabajo.
Mamma mía... Valiente poca inteligencia emocional que suele tener el amigo y vaya los consejitos y comentarios que le suele dar al pobretico!!!

Luego tenemos al que le huele la boca. Sí, al que LE HUELE LA BOCA. Al que lleva toda la santa noche bebiendo y se pensará que es un angelito del cielo y que puede pedirte las copas a una distancia en que puedes adivinar hasta lo que desayunó el mes pasado... Pero bueno! ¿es que no se dan cuenta? Por dios, que sepáis todos que después de dos o tres copas, la boca huele a calimocho de lo lindo...!!!

¿Y el que te escupe?
Que sí, que será sin querer, pero que en un bar oscuro donde los focos están en el techo, la saliva del que habla sin cuidado reluce como un fuego artificial. Y la primera vez disimulas por pura educada que eres. Memorizas dónde te cayó el escupitajo y esperas a que el tipo se vaya para limpiarte. Pero si te escupe SIEMPRE que te habla. Si encima usa palabras que contienen "consonantes que incitan al gapo", rollo "S", "T", "P", "F"...
¿por qué coño todos los personajes que escupen al hablar beben algo con "PePSi" (tres letras de peligro) o siempre te preguntan si "TieneS" (dos letras de peligro) equis bebida? o se cansaron de alcohol y ahora quieren FanTa, y un surtidor de babas te rebota en la cara?
Fatiga....

Luego tenemos al que no se lava.
Mucha colonia, pero jaboncito poco...
Y se te mete el olor ese de mierda con colonia por la nariz y no hay quien te lo saque.
Yo he tenido la... suerte en cierto momento de mi vida de trabajar con un personaje que olía a sudor añejo mezclado con colonia de hombre que ni quiero recordar...
Con lo perfumadita que llegaba yo a mi trabajito, oliendo a limpio y a frambuesa... y llegaba el "hombre ambipur" de los cojones y me amargaba la noche.
Y lo peor.
Nadie fue capaz de decírselo. NUNCA.
Yo no lo hacía porque no tenía confianza con él y, aunque se barajó escribir un anónimo, nunca se puso en práctica. Porque es que encima llegaba el tío impecable, con la camisa sin una arruga... pero sin duchar. Y ese olor era antiguo. Imposible que se hubiera duchado.
Y aunque intenté disculparlo para mis adentros pensando que su pequeña nariz no funcionaba, estaba claro que ese aroma no era de un rato, ni de un día...

Me da lastimita decirlo, pero tampoco aguanto al cliente que piensa que estás muerta de sed en la barra sin beber, esperando que a él le sobre suficiente dinero (al darle la vuelta de sus copas) y, soltando las monedas -normalmente además insuficientes- en la barra, te dicen:
-mira a ver si te da pa tomarte "un cocacola"...-grrrrr... y encima en masculino...

Y bueno, como la fiebre me está subiendo y me quiero ir, quiero recordar que los tiempos de quedarse como último cliente para ligarse a la camarera pasaron a la historia. Que si la camarera no te da muestras mínimas de interés durante la noche, olvídate de hacerte el remolón porque las camareras, como el resto de los seres humanos, también eligen. Y que es hora de que se compren un librito de "comunicación no verbal" y aprendan de una puñetera vez el significado de los gestos... O sea; tengo mala cara=NO, no contesto a tus preguntas=NO, me cruzo de brazos esperando a que te vayas=NO, te miro desafiante mientras me propones "una grata amistad"=NO.

11 comentarios:

Esencial dijo...

Ehhhhhhh
Ya hacía días que no escribías nada, jejejejeje.

Ostras si me he podido reir, jajajajajaja. Que yo también he currado un montón de camarera, y no veas. YO lo que peor llevaba era lo del que huele mal. Y conocí al peorcito en eso estando currando en un pub super pichi, de los de 4 euros un puñetero café. El tío con unos trajes carísimos, con el pelico a lo Mario Conde, y oliendo a sudor rancio mezclado con Kenzo. Nada más repugnante, en serio, ahhhhhhhhhhhhh Bueno sí, una vez un hombre en el autobús, un borracho Buckowskiano, que olía a vino barato, tabaco negro, sardinas rancias, coles y estercolero, que se ofendió cuando me levanté para cambiarme de sitio.

Con los que tampoco podía era con esos que se quedan en una esquina de la barra, solos, mirándote fijamente toda la puñetera noche. Al menos no decían nada, pero a veces daban un miedo de la leche, porque ¿y si eran psicópatas o algo así?

Un besazo!!!!

Pandora dijo...

Hola Winchester:

Tenía ganas de leerte y me he reído un montón.

Hay que ver lo que tienes que aguantar.

Y estoy de acuerdo con vosotras, de los peorcitos son los que huelen mal. Mucha colonia para intentar tapar pero no pueden disimular lo indisimulable.

Besos a las dos.

tetra freak dijo...

Buenas Rakel, hacia tiempo que no ponias nada, espero que te pongas mejor.
Por cierto, sigues en el mismo bar? es por pasarme este finde con la misma ropa de hoy martes!!
jaajajaja.

Anónimo dijo...

Rakel, dejarás de soportar todas esas inclemencias cuando puedas dejar de trabajar en barras de bar tan cutres. Así que por el momento solo te queda aguantar a los pestosos, maleducados, machistas y demás caracteres de la jungla de baja estopa, y parece que son sólo hombres todos los que molestan. Aún así, es siempre una suerte encontrarte en un bar, aunque preferible en un escenario.

koko dijo...

algunas veces he debido ponerme un poco cansino con las camareras no me veo reflejado en ninguno de esos pelmas, almenos que lo recuerde.

molina dijo...

Esa Patti Smith profesional de la hosteleria!! Como no sé que decir, enlazo este youtuberl a modo de declaración de principios en formato de pleonasmo vidiográfico: http://www.youtube.com/watch?v=8GefGV2lFBo&feature=fvw

molina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jesus dijo...

grrr entonces todas esas veces que me decian las camareras "fuera del bar o llamo a la policia"...no se hacian las remolonas...? XD muy divertida la entrada, cuidate esa fiebre!

Winchester dijo...

Realmente y en casi 20 años de camarera solo me han molestado hombres, tiene razón el anónimo... Así que de aquí se puede sacar una estadística sobre cierto porcentaje de camareras y de clientes...

Pero también he de decir que suele ser uno cada una o dos noches de trabajo, el resto de clientela suele ser estupenda. De hecho, me gusta mi trabajo bastante...

Marnofler dijo...

Tanto hace que no me paso que de repente me encuentro con tres post.

Tienes razón en todo lo que dices, pero... es que es lo que hay, el mundo de la barra conlleva todo esto. Si la camarera no tiene atributos ninguno es difícil que la molesten, aunque a los pesaos les da igual que sea hombre o mujer el que tienen delante.

Vaya, me estoy arrepintiendo de haberle chupado la oreja a una camarera en Mojácar estando de despedida...

Anónimo dijo...

y luego tenemos el dycpesi y el dycpesi con sevena y los dos cafes con leches como son dos tu sabes de kien es eso de los cafes pero se para a dar su explicacion mmuy coherente