sábado, 14 de noviembre de 2009

90. El "ROBOCOP DE DOS METROS" y Cía...

...Últimamente hablo mucho de cosas del bar. Total, paso media vida allí metida...
La cosa es que la mayoría de los días trabajo sola. Yo me encargo de todo; de poner copas, de recoger mesas, de cargar... y finalmente, cuando consigo que todo el mundo se vaya, cierro con llave y limpio.

Puede parecer una tontería, pero soy un poco cagona a la hora de cerrar. Nunca he tenido una gran fuerza en mis gestos para echar a la gente y siempre necesito que haya alguien -con quien me sienta más o menos segura- a última hora. Esa persona tiene que ser la última y la que me cierre la reja por fuera cuando yo me encierro por dentro para terminar.
Y bueno, contando que el bar donde curro está en zona de paso friki (o yo tengo un imán, o ya no sé...), pues mis personas de confianza...pues eso... que suelen ser unos personajes míticos y siempre solitarios... Alguno da su poquito de miedo, y por eso y para que asuste al que me quiera hacer algo, me hago su amiga.

Y hace dos días me junté con tres a la vez, que definiré en pocas palabras... (y por dios, con todo mi cariño lo hago, sin ofender a nadie, que no es mi intención):

1. EL ROBOCOP DE DOS METROS:
En un tipo de cuarenta y muchos años, que medirá dos metros, que lleva siempre una gorra negra con visera. Tiene un diente a la derecha, creo que el colmillo, y esas bocas consumidas que quedan con la ausencia de dentadura. Bebe J&B con cocacola -muchos- y paga al instante. Pide siempre "si puede ser, por favor", bebe "con su permiso" y no para de decirme "cuando quieras que me vaya me voy" y "se debe algo?".

Las primeras dos horas las pasa sin hablar, haciendo un baile robótico extrañísimo de brazos arriba y abajo, con codos pegados a los costados. Suele mirarlo todo el mundo y, como se coloca cerca de la puerta, cuando la gente se va yendo siempre me hace un comentario rollo "bravo por la performance que has contratado"...
El inconveniente es que hable a alguien y ese "alguien" ose contestarle, aunque sea con un simple "ehmmm...", porque empieza a pegarle voces y a contarle anécdotas de peleas, policía, cárcel o tristezas varias, utilizando al oyente como actor de su "reconstrucción de los hechos" en las historias de puñetazos. Es bastante violento. (con éste nunca me he quedado sola, que me asusto).

2. EL BUENAZO DE GAFAS:
Es de esos guitarristas de manos de virgen maría (de esas blancas impecables que no han hecho mucho trabajo duro), mayorcito, regordetillo, con coleta y gafitas.
Nunca habla, y si lo hace es taaaan lento que a muchos pone de los nervios. No es nada peligroso.

Cada equis tiempo hace movimientos de cuello y brazos, como estirándose, o desencajándose, o descontracturándose, o qué coño sé yo, pero forma parte de sus rarezas. Bebe tubos y los paga al final. Es dificultoso entender lo que dice si te pilla cargando o lejos, y confieso que muchas veces asiento con la cabeza sin saber qué me dice. Se ha quedado infinidad de veces hasta el final y me siento segura con él. Aunque sé que si alguien la lía en el bar, tendré que ser yo quien lo defienda...

3. EL DRACULÍN:
Está claro, tiene dos colmillitos na más. Y una cara chupadíiiiiiiisima. Por su edad, cuarenta y algo, debe venir de vuelta de las drogas de la época.
Me hice su amiga una vez que cerré con llave el bar en mitad de la noche porque un loco de permiso carcelario (que semanas atrás entró a patadas y gritando y tuve que llamar a la policía) se puso en la puerta. El loco gritó y gritó (habla solo siempre) y yo no dejé salir a nadie hasta que se marchara. Y éste hombre, "Draculín", se quedó conmigo hasta que mi chico vino a recogerme.
Me decía:
-no te asustes, cuando yo me vaya tú te encierras con llave y esperas a tu chico.
Y yo le decía:
-es que cuando se asoma el loco por la ventana, con esa cara que tiene da un miedo...(y draculín me miraba dando más miedo aún, y yo sin caer...)

Mola, porque su ausencia de paletas (al igual que el robocop de dos metros) le impiden pronunciar las sílabas "za", "ce", "ci", "zo", "zu" y "sa" "se", "si", "so", y "su"... que pasan a ser "fa", "fe", "fi", "fo", "fu" todas por igual. Dándome momentos tán mágicos al escucharle cosas como "terraFita", "Fido", "haFiendo", "Fiempre" y "un tubo de FerveFa"...
Suele hablar tan bajito que ni me entero, pero tiene un comentario para todo y, cuando lo consigo escuchar, suele ser gracioso. Aunque se repite tantísimo que eso, que pasa a ser personaje...

Pues el otro día se me juntaron los tres en la barra de la entrada, que hace forma de "ele". A mi derecha Draculín, en el centro el buenazo de Gafas y a la izquierda el Robocop de dos metros.

Draculín rápidamente me dice que "conoce al Robocop" y que buffff la que me ha caído. Y a partir de ese momento, cada vez que paso por su lado está hablando cosas en bajito del pasado de Robocop. Y no me entero de nada, para variar.
Y pasa lo que tiene que pasar, que Robocop dice algo, y el buenazo de gafas contesta, y se le pega a dos centímetros para contarle sus anécdotas.

Las anécdotas de Robocop pocas son reales. La mayoría hablan de lo que "haría si...
-...le vacilaran unos niñatos, a él, que estuvo en la cárcel, que no les haría nada en el momento pero que al día siguiente iría con una garrafa de gasolina y les prendería fuego y luego les agarraría por el cuello y... En ese momento siempre agarra al oyente del cuello y hace playback de los puñetazos. Que aunque solo son gestos, da un miedo..
-...no le dejaran entrar en un bar por llevar gorra, porque le diría al portero que se la quitara él mismo, se cagaría en "tós sus olivos" (eso dice) y le agarraría por el cuello y... (idem)
-...la policía le dijera algo por mear en la calle, porque se creen que tienen el poder de todo (de hecho estuvo en la cárcel por pegar una paliza a dos policías, dice y me lo creo) y les agarraría por el cuello y... (idem)
-...entrara alguien por la puerta y quisiera hacer algo a la camarera (esa soy yo y por eso le sonrío tanto y me hago su amiga) porque él agarraría por el cuello y... (idem).

Porque, cierto es que, aunque tengo un bate de madera bajo la barra, si se diera el caso de que entrase un "malo" y tuviese que usarlo, lo más que se me ocurriría hacer es liarme a darle vueltas con una mano, rollo majorette, y cantarle algo para despistarlo.
Que yo, con este tono de voz de pito, podré enternecerte, podré hacerte salir sentimientos, pero MIEDO, lo que es MIEDO, poco doy por mucho que grite. Que mi perro me menea el rabito cuando le regaño enfadada, en serio...

La cosa es que la otra noche, mis dos últimas horas de curro con los tres "favoritos" fueron mucho.
Cada vez que me iba a servir al otro lado y volvía al lugar del trío, me encontraba al Robocop de dos metros encendido, agarrando del cuello al buenazo de gafas mientras le explicaba los puñetazos que le daría a "equis". El buenazo de gafas en silencio mirándolo con susto, al borde de la lágrima, y acojonado. Y Draculín de lejos, mascullando entre dientes algo y riéndose... La cosa estaba peligrosa y en cualquier momento estallaría.

Total que puse en práctica mi mano izquierda, aprendida a base de años y años en las barras.
Y con cara de profesora de matemáticas me dirigí al Robocop de dos metros:
-A ver, con lo gracioso que estás tú con tus bailes de robot, tan grande, y te vas a poner a hablar de cosas serias y a enfadarte?

Robocop soltó al buenazo de gafas (que me lo agradeció con la mirada) y puso esa cara de niño bueno que todos los grandullones violentos tienen dentro, con esa boca chica amarrada a un lado, al del único diente.
-Si no es que me enfade... es que lo que no puede ser es que te vengan unos niñatos a vacilarte, habiendo estado yo en la cárcel, que yo conocía al "nosequé", el boxeador, y al "nosecuántos", y me tenían protegidos en el talego, eh?, y me quieran vacilar, a mi... blablabla...
Entonces le digo:
-Pero no te das cuenta de que cada vez que me voy, vuelvo y te encuentro agarrando de la pechera a este pobretico y con el puño levantado?

(Draculín se ríe en su rincón, y me da la impresión de que repite mis mismas palabras en bajito).

Y me pongo seria y le digo, como a los niños chicos:
-Me voy a ir, y a ver si cuando vuelva eres capaz de estar sonriendo y bailando el robot. A partir de ahora está prohibido contar anécdotas de peleas!!!
Robocop cruza los brazos como los niños buenos, sonríe y asiente con la cabeza.
Buenazo de gafas suspira aliviado.
Draculín ríe y balbucea cosas como "si, si, que está siempre enfadao"...

La cosa es que vuelvo a los cinco minutos y me encuentro la misma escena. Pero en esta ocasión, Robocop de dos metros me ve y suelta al buenazo de gafas corriendo y dice algo así como:
-ya me ha pillao, ahora me va a regañar...
Y Draculín se chiva desde su esquina:
-Ha sido irte y se ha enfrascao otra vez con las cosas de peleas!

Y yo le digo al Robocop de dos metros:
-Vamos a ver, recuerdas la canción de "mi barba tiene tres pelos"?
Y Robocop muy atento dice:
-Sí, la cantaba mi hermano. Que se murió de la heroína... -y los ojos se le llenan de lágrimas. Porque Robocop también tiene la particularidad de que si no te habla de puñetazos te habla de muertes o de la mujer de la que se ha enamorao que se va a casar con otro.
Yo me hago la sorda, no porque no me de pena, sino para hacerle olvidar esos temas:

-¿Recuerdas cuando no se podía decir "barba" ni "pelos"? Pues a partir de ahora está prohibido decir "puñetazo", "policía", "vacilar", "cárcel", "pelea" ni hablar de la mujer esa que se casará con otro. Aquí hay que buscar una novia nueva ya..
... Y te voy a poner "palitos" de castigo si te escucho romper las normas, vale? Y te permito cinco "palitos" por noche.
Solo te dejo bailar el robot y contar chistes. - y sonrío... por si acaso.

Entonces, me mira "poniéndome caritas" y dice dirigiéndose a los otros dos:
- Es que me transmite... "poFisividad"...
-POSITIVIDAD-le corrijo.
-Eso. Pero yo la respeto a ésta mujer. Que yo conozco a su novio y lo respeto. Que yo la miro solo como camarera, eh? no os vayáis a pensar. Que aunque es una mujer, y aquí somos todos hombres, verás, que es una mujer que... transmite... pero como camarera, eh? que yo sé quién es su novio....
Y yo digo ya :
-Ea, siguiente tema.- Y me voy huyendo a la otra punta...


Bueno, pues aunque parezca coña, esto mismo que he contado estuvo pasando al menos dos horas. Ininterrumpidamente. De locos, vaya... Y yo deseando salir para escribirlo al detalle.
...Yo llegaba, lo pillaba acosando al buenazo de gafas, él lo soltaba corriendo, draculín me decía cuántos "palitos" de castigo había tenido en mi ausencia...
Al final era gracioso porque una de las veces que lo pillé con el puño en alto a dos centímetros de la cara del buenazo de gafas, nervioso lo soltó y decidió contar un chiste para disimular, sin gracia alguna, decía que de Eugenio, cómo no, jajajaja, y de temática laboral. Y sin poderlo evitar seguidamente se cagaba en "los olivos" de los jefes, el sistema, y blablabla... Y lo más fuerte: se le escapó llamarme "señorita" una vez. Pero rollo "maestra", porque me dijo que le recordaba a la de su guardería...

Cuando conseguí que se fueran los tres a la vez, draculín, que ya se había aprendido mi charla, le iba repitiendo por el camino:
-...y el próximo día solo puedes bailar el robot y ser positivo, que lo ha dicho ella, y contar chistes, y nada de peleas, y a buscar una novia nueva, que te vamos a poner "palitos"...-todo muy serio...jajaajajaja...

Jajajajaajajajajajajajajajaja...jajajajajajajajaja...

7 comentarios:

Marnofler dijo...

ya habiéndolos caido bien no te van a faltar nunca, menos mal que tó er mundo es güeno.

molina dijo...

Rakel, este relato me ha evocao a la peli del Mago de Oz. Tú eres Dorothis, el robocos de 2 metros, el hombre hojalata, el buenazo de gafas, el espantapajaros y draculin, el león. Y, bueno, Los meotes del wc el camino de baldosas amarillas!!

siouxie dijo...

jaja, Molina ha dao en el clavo!.
Jamía qué aguante tienes, ¿ánde va a encontrar tu jefe a nadie como tú?.

dani dijo...

Qué grande... luego los echarás de menos...

Ada dijo...

Cierto, Molina, has clavao los personajes..

Por cierto, Raquel.... que paciencia!!! Para eso también hay que valer. ;)

Anónimo dijo...

esos personajes te dan de comer, no? o comes del cantar?

Win dijo...

me da de comer mi duro trabajo de camarera. Y esta gente me lo hace más ameno...